viernes, 23 de enero de 2009

Primer dia en el gym ¡yey!

Y que me hecho 40 minutos de bicicleta, no mamar, mis piernas parecen dos trompos de carne al pastor, lastima que no puedo moverlas.

Y todo esto porque llego un tipo al lado mio justo al mismo momento en el que me subi a la bicicleta a hacer los supuestos 20 minutos forzosos que se deben hacer, todo prosiguio bien hasta que pasaron los 20 minutos y vi que el tipo no se bajaba, dirigi mi mirada hacia el al mismo tiempo que el hacia mi y entonces todo se aclaro, ya no era por salud, ya no era por tener un buen fisico, era por orgullo, por honor, por hombria y asi fue como se libro una de las batallas mas grandes que se hayan librado a lo largo de ese gym, una competencia de resistencia tan grande que ni Lance Amstrong hubiera soportado, pasaban los minutos y el cansancio se hacia notar en su rostro, yo simplemente mantenia mi cara sin expresion alguna, pero el sudor que brotaba de mi me delataba, yo tambien estaba cansando, tras 10 minutos y alrededor de 3 canciones de motivacion ya no sentia mis piernas -¡excelente!-, pedaleaba mas rapido que el y me veia en mejor condicion que el, el ya se veia exhausto y ya tras 15 minutos mas que me mamo, mis piernas no soportaban mas, asi que para motivarme pense en como deberia de estar el sufriendo en ese momento, ya tras 5 minutos mas de agonia, sufrimiento y dolor empece a darme cuenta que tal vez habia malinterpretado y el solo queria ir tranquilamente a ejercitarse para estar en condicion, asi que decidi bajarme de la bicicleta en buen acto de fe.

Y madres, que me chinga.